Billie Eilish revela que sufría de dismorfia corporal

No es la primera vez que la artista hace declaraciones cercanas y honestas sobre su depresión o la ansiedad que le está provocando la fama, tal y como ya ocurrió cuando declaró que padecía síndrome de Tourette. En esta ocasión, siendo portada de la revista Rolling Stone que la califica como la artista del año, la cantante ha abordado lo que siente ante una gira mundial y lo que es enfrentarse a la depresión.

Billie explicó que antes no se sentía cómoda con su cuerpo, pues era bajita y consideraba que estaba rellenita, todo esto la afectó al punto de no poder mirarse a un espejo. Este trastorno mental consiste en la obsesión por los defectos corporales.

En 2018 ha estado en tratamiento psicológico y asegura que está en el mejor año de su vida. Billie admitió que el único problema de salud con el que sigue luchando es la ansiedad, pues aún le cuesta estar de gira y la reciente filtración de su casa hacen que este problema en su vida aumente.

“Ya no me siento completamente segura en mi casa, lo que apesta”, dijo. “Yo amo mi casa”.

Ella sabe que tiene un trabajo único y millones de fans alrededor de todo el mundo pero eso no hace más fácil el tener que lidiar con la fama. La artista reconoce que: “siempre he querido que me prestaran atención, pero no creo que nadie sepa lo que realmente es la fama. Si lo que quería era ser famosa, desde luego no era de esta manera”.  

La propia Eilish cuenta a Rolling Stone que: “en ocasiones veo a chicas en mis conciertos con cicatrices en los brazos y eso me rompe el corazón. A ellas les digo, sed buenas con vosotras mismas. Lo sé, yo también estuve ahí.”

La artista manifiesta que aunque ya no se encuentra deprimida, sí que se siente muy triste, llegando a llorar hasta un par de horas cada noche y que ha empezado a sufrir pánicos nocturnos que es algo que no le ocurría antes. 

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